Bosch Pascual ha realizado la reforma y adaptación de la sala de autopsias del Hospital Universitario Vall d’Hebron, un espacio de alta complejidad tecnológica preparado para trabajar bajo los máximos requisitos de contención biológica.

Promovido por el Institut Català de la Salut (ICS), el proyecto responde a un reto especialmente exigente: crear una infraestructura capaz de garantizar la máxima protección de los profesionales y del entorno ante situaciones que requieren trabajar con patógenos de alto riesgo y niveles de contención NBC3/BSL3.

Más que una sala de autopsias, el proyecto plantea una infraestructura sanitaria tecnológicamente avanzada, donde arquitectura, instalaciones y sistemas de control trabajan de forma integrada para garantizar unas condiciones de seguridad excepcionales.

Una sala preparada para los escenarios de máxima exigencia

La tecnología es uno de los elementos centrales del proyecto.
La sala incorpora un sistema de climatización y ventilación de alta precisión basado en una cascada de presiones negativas, que controla el movimiento del aire y evita la propagación de contaminantes hacia las zonas adyacentes.

El sistema trabaja con un 100 % de aire exterior y filtración HEPA H14, garantizando que el aire sea tratado antes de su expulsión. Esta infraestructura permite disponer de un entorno altamente controlado, preparado para responder a situaciones sanitarias que requieren los máximos niveles de contención.

Esta capacidad de respuesta es especialmente relevante en un contexto en el que las infraestructuras hospitalarias deben poder adaptarse a nuevos riesgos y a situaciones de emergencia sanitaria.

Cuando la tecnología se convierte en arquitectura

Para alcanzar este nivel de seguridad, la tecnología no se limita a los equipos y las instalaciones, sino que forma parte integral de la concepción del espacio.

Los cerramientos se han resuelto como una cápsula de alta estanqueidad, con paneles interiores de acero inoxidable, pavimentos continuos de resina y perfiles sanitarios que facilitan la limpieza y los procesos de desinfección.
Los accesos incorporan sistemas de puertas enclavadas que garantizan que las diferentes zonas mantengan las condiciones de presión y aislamiento necesarias.

La sala también dispone de un sistema automático de descontaminación mediante peróxido de hidrógeno vaporizado (VHP) y de una red específica de saneamiento de efluentes con doble barrera de seguridad.

Soluciones técnicas ante retos extraordinarios

Un proyecto de estas características requiere ir más allá de las soluciones convencionales.

En Bosch Pascual, la complejidad técnica se convierte en una oportunidad para desarrollar soluciones específicas capaces de responder a los retos más exigentes de la arquitectura sanitaria.

En este caso, el resultado es una infraestructura en la que todos los sistemas —ventilación, filtración, presiones, accesos, descontaminación y control— funcionan de forma coordinada y son supervisados en tiempo real.

La intervención de Vall d’Hebron es un ejemplo de cómo arquitectura y tecnología pueden trabajar conjuntamente para anticiparse a nuevos escenarios y reforzar la capacidad de respuesta de las infraestructuras sanitarias.

 

Sala Autopsias · Vall d'Hebron

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