La transformación del edificio situado en la calle Ausiàs March, en el barrio del Fort Pienc, ya es una realidad.
El proyecto ha culminado con la construcción de un nuevo edificio plurifamiliar con 19 viviendas y locales comerciales en planta baja, que sustituye a la antigua edificación de finales del siglo XIX, la cual presentaba importantes deficiencias estructurales.
Preservación del patrimonio e innovación constructiva
La actuación ha combinado la conservación patrimonial con soluciones técnicas avanzadas. Se ha mantenido la fachada original de 1892 y las medianeras, integradas en el Conjunto Especial del Eixample.
Para garantizar su estabilidad, se ha aplicado un proceso constructivo singular: en primer lugar, se ejecutó una estructura metálica para sostener la fachada histórica y, posteriormente, se llevó a cabo un derribo parcial y la construcción de los nuevos forjados en sentido descendente, iniciando los trabajos desde la cubierta.
Sostenibilidad a través de la deconstrucción
El proyecto se ha desarrollado siguiendo criterios de deconstrucción, priorizando el derribo manual para recuperar y reutilizar materiales de alto valor, como pilares de fundición, vigas de madera y elementos decorativos de la estructura original.
Este sistema ha permitido reducir el impacto ambiental y el ruido, al tiempo que ha mejorado la seguridad de las fincas colindantes al evitar excavaciones profundas y el uso intensivo de maquinaria pesada.
Con esta actuación, el edificio no solo incrementa su capacidad residencial —pasando de 9 a 19 viviendas—, sino que también resuelve carencias históricas como la ausencia de ascensor, consolidando un modelo de vivienda que preserva la identidad arquitectónica de Barcelona y se adapta a las necesidades actuales.